lunes 5 de diciembre de 2011

Diario del club: El amante de la China del Norte


Escribe Marguerite Duras : «Cuando, en 1990, supe que el amante chino de El amante había muerto hacía ya muchos años, abandoné el trabajo que estaba haciendo. Escribí la historia del amante de la China del Norte y de la niña. Escribí este libro en la enloquecida felicidad de escribirlo. Permanecí un año en esta novela, encerrada en aquel año de amor». 


Marguerite Duras vuelve a esta historia extraordinaria en la que reaparecen de pronto, con una nitidez y una precisión hasta ahora inéditas, todos los personajes que encontramos en su primera novela.


La sesión del club de los sábados, en la Biblioteca Torrente Ballester, giró en torno a este fantástico libro de Marguerite Duras, del que se destacó, el estilo peculiar de la escritora y su gran sensibilidad en la descripción de personajes y escenarios.
"Estábamos leyendo un guión de cine"- comentamos. Y efectivamente, este libro de la Duras, está escrito para ser llevado posteriormente a la gran pantalla. Todos los detalles están especificados al máximo incluso, en muchos momentos, hay anotaciones a pie de página en las que se ofrecen sugerencias para algunas escenas, en caso de ser rodadas.


Los personajes fueron analizados al máximo, haciendo especial hincapié en la madre de la niña: una mujer atrapada, desalentada, vencida, atemorizada por el hijo mayor, y condicionada a una relación extraña con sus hijos.
La niña fue objeto, también de muchos comentarios y valoraciones: una niña madura, capaz de coger las riendas de su propia vida, apasionada, inquieta, con unos enormes deseos de vivir y sentir, de tomar todo lo que la vida pueda ofrecerle y vivirlo y experimentarlo al máximo.
El hermano pequeño de la niña y su relación con ella. Una relación, incestuosa que logramos comprender a través de los ojos de la autora.
Curiosamente, el amante chino, pasó mucho más desapercibido en los comentarios. Un hombre "inferior" a pesar de su riqueza, al que la familia tolera, por su dinero.

El libro fue descrito, por la mayoría, como una novela de sensaciones y sentimientos de los que la autora nos hace partícipes, nos obliga a tomar partido, a ponernos en su lugar, a sentir y vivir lo que ellos viven y sienten.
Una novela casi "mágica", en su estilo literario, estilo que sorprendió a algunas participantes, al comienzo de la lectura y que les fue atrapando, posteriormente.

Muchas habían visto la película y coincidieron en afirmar, la fidelidad de la misma a a la novela. Marguerite Duras, se lo había puesto muy fácil al director: Jean-Jacques Annaud...


Marguerite Duras escribió en albores de los ochenta esta autobiografía. En ella novelizó una confesión de décadas, una historia de amor inolvidable, de entrega, de seducción. Su pequeña gran historia de amor de adolescente francesa en la ex Indochina, hoy Vietnam, de la década del treinta. La escritora describió, en escenas puntuales y tan cinematográficas como eran posibles, conocedora de tal lenguaje y dueña de una prosa riquísima en la aplicación de detalles, su relación con un hombre mayor, adinerado, nativo del lugar. Pero, a la esencia del erotismo circundante, la envolvió en un manto sutil de lirismo. 
Un tratado de amor dual: ardor encerrado (delicadamente) en poesía.