La sesión del viernes 2 de diciembre, dedicada a la obra de Mercè Rodoreda, “La Plaza del Diamante”, fue un tanto desordenada pero es que ¡había tanto que decir!
El personaje protagonista, Natalia (“Colometa”) nos ha cautivado desde el primer momento. Una mujer que es pura resistencia aunque a la vez se deja llevar por las circunstancias. Natalia se deja llevar hasta tal extremo que pierde hasta su nombre y acaba aceptando el sobrenombre que le impone su marido:”Colometa”.
Analizamos los sentimientos de Natalia, su sensibilidad, su angustia hasta pensar en matar a sus hijos y suicidarse, su vida marcada por la muerte de su madre, la relación con Quimet, su primer marido, y con Antoni, el segundo.
Comentamos los personajes masculinos. Quimet es un hombre extraño, que maltrata a Natalia, imponiéndole sus gustos y deseos. Reflexionamos sobre el papel de la mujer en la época y cómo ha evolucionado la percepción de la sociedad con respecto a las relaciones de pareja.
Antoni es un hombre de mejor trato aunque no deja de “comprar” una familia. Los sentimientos reales de Natalia vuelven a quedar a un lado.
Solo mejoran un poco este panorama masculino los amigos de Quimet, especialmente Mateu, que es el único que muestra respeto y cariño (tal vez también amor) hacia Natalia.
Analizar los personajes de Rita y Toni, los hijos de Natalia y Quimet, también nos resultó interesante. Ambos son más parecidos al padre, aunque a veces Rita parece tener el empuje y el dejarse llevar después, de su madre. ¿Otra mujer atrapada?
Nos ha gustado especialmente el estilo. Nos ha resultado muy curiosa esa manera de narrar, tan precipitada por un lado y tan llena de detalles por otro. Que la historia esté narrada en primera persona nos adentra más en la historia y nos sentimos las confidentes de Natalia, que se está desahogando como cuando alguien no puede más y está a punto de echarse a llorar.
Comentamos cómo la autora consigue mostrarnos el ambiente, la manera de captarlo y mostrarlo como a pinceladas muy eficaces. Nos impresiona la descripción del palomar, toda la degradación que supone para Natalia: los sonidos, la presencia, los olores… la invasión de su espacio, algo impuesto, que ella no soporta y contra lo que sí se rebela en un momento dado.
Alguna de las participantes hace una llamada de atención hacia la estructura de la novela, a modo de círculos que se cierran: comienza con un baile; Natalia se transforma en Colometa por Quimet; Colometa vuelve a ser Natalia por Antoni; y la historia prácticamente acaba con el baile en la boda de Rita.
Admiramos la capacidad de Mercè Rodoreda para meterse en la piel de una mujer como Natalia cuando la autora fue una mujer revolucionaria, que se enfrentó a muchas imposiciones sociales, y que mantuvo una vida activa y comprometida.
Comentamos también el recuerdo que tenemos de la versión de la novela para la televisión y recordamos que el DVD está disponible en la Red de Bibliotecas Municipales.
Posiblemente esta sea una de las novelas que más vayamos a recordar en este club de lectura. Y desde aquí reivindicamos la difusión de las obras de autoras como Mercè Rodoreda.
jueves 15 de diciembre de 2011
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